Directiva de Edificios de la Unión Europea: ¿Qué significa para Polonia?

La Unión Europea está constantemente elevando el listón en cuestiones de protección del medio ambiente y lucha contra el cambio climático. En diciembre de 2023, el Parlamento Europeo y el Consejo de la UE alcanzaron un acuerdo sobre una modificación significativa de la Directiva de Edificios, también conocida como EPBD (Directiva de Rendimiento Energético de los Edificios). Este importante cambio ha suscitado muchas
discusiones, especialmente en el contexto de la calefacción a gas en Polonia.
La EPBD tiene como objetivo reducir las emisiones relacionadas con la calefacción de edificios en la UE. Los principales objetivos de esta directiva se centran en la prohibición de la instalación de sistemas de calefacción basados en combustibles fósiles en nuevos edificios, así como en la introducción de la obligación de la modernización energética de las propiedades existentes.
En el marco de la directiva, los Estados miembros deben preparar planes individuales para reducir el consumo de energía primaria en edificios residenciales. El plan prevé una reducción del consumo de energía del 16% para 2030 y del 20-22% para 2035. La base de edificios existente debe ser sometida a modernización energética, lo que será un paso adicional en la reducción de las
emisiones de gases de efecto invernadero.
Otras disposiciones de la directiva imponen a los Estados miembros la obligación de retirar gradualmente las subvenciones para los dispositivos de calefacción tradicionales, como las calderas de gas. A partir de 2025, el apoyo financiero solo estará disponible para sistemas de calefacción asistidos, por ejemplo, por bombas de calor.
En el contexto de estos cambios, las bombas de calor se están convirtiendo en una alternativa cada vez más atractiva a los sistemas tradicionales basados en combustibles fósiles. Estos dispositivos son respetuosos con el medio ambiente y se alinean con los principios de la política medioambiental de la UE.
Polonia también tendrá que adaptarse a estos cambios. La introducción prevista de la prohibición de la instalación de calderas de gas para edificios públicos en 2028, y para edificios privados a partir de 2030, significa que será necesario adaptarse rápidamente a los nuevos estándares.
Por supuesto, este proceso no será fácil y requerirá apoyo financiero y un cambio de hábitos. Sin embargo, de acuerdo con el espíritu de los cambios, buscamos crear un lugar de vida más sostenible y ecológico.
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